Francisco Sicilia

Metodología

Taller música y creación.

Trabajaremos a partir de una perspectiva holística en la cual tomamos conciencia de nosotros mismos como instrumentos. La práctica requiere una afinación del cuerpo,del trabajo con la respiración y la escucha, y de la apertura de un espacio meditativo.

El trabajo de técnica vocal está orientado desde el Canto Taoísta, un método basado en laenergía del sonido, su alineamiento con los meridianos y centros de energía. Buscamos ampliar juntos la comprensión del lenguaje musical y la adquisición de herramientas para desarrollar la creatividad.

El taller está basado en la propia experiencia adquirida a través del trabajo con grupos, desarrollando practicas basadas en una visión holística de la enseñanza musical, como así también en un riquísimo intercambio con colegas, alumnos, músicos y docentes de muy diversas corrientes de pensamiento.

Está concebido como una vivencia simple y profunda de transformación a través del contacto directo con la experiencia sagrada de la música.

Estas prácticas entran en diálogo con las ideas y conceptos pedagógicos explorados por Fedora Aberastury, Carl Orff, Barbara Brennan, Chung Tao Cheng, Jonathan Goldman, Egberto Gismonti, Joachim E. Berendt, Alan Watts, Naná Vasconcelos, Keith Jarret, Therese Bertherat, Mantak Chia, Alexander Lowen, Ken Wilber, Rudolf Steiner, Gregory Bateson, John Coltrane y Wasily Kandinsky.

Desde tiempo inmemorial, el ser humano ha sentido una profunda conexión espiritual con el sonido y la música.

Todas las tradiciones espirituales sagradas de la tierra, tienen a la música como uno de sus principales canales de conexión con lo trascendente.

Todos los libros sagrados fueron originalmente cantos a la divinidad. Desde el sagrado Om y los mantras de India, hasta el canto con el que Ngenechén crea al hombre en la cosmogonía mapuche ; desde los cantos de amor divino de los derviches giradores y la poesía de Rumi hasta el inicio del evangelio de Juan: “en el principio era el verbo“ ; desde las visiones de Rudolf Steiner acerca del origen musical del espíritu del hombre a los cantos llamados Ikaros de los chamanes de la Amazonia ; todas las sendas espirituales nos hablan del luminoso y poderoso canal espiritual que significa el sonido y la música para nosotros. En las antiguas comunidades originarias, la música, el canto y la danza, acompañaban todos los quehaceres cotidianos de la tribu. Cada Trabajaremos a partir de una perspectiva holística en la cual tomamos conciencia de nosotros mismos como instrumentos. La práctica requiere una afinación del cuerpo,del trabajo con la respiración y la escucha, y de la apertura de un espacio meditativo.

El trabajo de técnica vocal está orientado desde el Canto Taoísta, un método basado en laenergía del sonido, su alineamiento con los meridianos y centros de energía. Buscamos ampliar juntos la comprensión del lenguaje musical y la adquisición de herramientas para desarrollar la creatividad.

El taller está basado en la propia experiencia adquirida a través del trabajo con grupos, desarrollando practicas basadas en una visión holística de la enseñanza musical, como así también en un riquísimo intercambio con colegas, alumnos, músicos y docentes de muy diversas corrientes de pensamiento.

Está concebido como una vivencia simple y profunda de transformación a través del contacto directo con la experiencia sagrada de la música.

Estas prácticas entran en diálogo con las ideas y conceptos pedagógicos explorados por Fedora Aberastury, Carl Orff, Barbara Brennan, Chung Tao Cheng, Jonathan Goldman, Egberto Gismonti, Joachim E. Berendt, Alan Watts, Naná Vasconcelos, Keith Jarret, Therese Bertherat, Mantak Chia, Alexander Lowen, Ken Wilber, Rudolf Steiner, Gregory Bateson, John Coltrane y Wasily Kandinsky.

Desde tiempo inmemorial, el ser humano ha sentido una profunda conexión espiritual con el sonido y la música.

Todas las tradiciones espirituales sagradas de la tierra, tienen a la música como uno de sus principales canales de conexión con lo trascendente.

Todos los libros sagrados fueron originalmente cantos a la divinidad. Desde el sagrado Om y los mantras de India, hasta el canto con el que Ngenechén crea al hombre en la cosmogonía mapuche ; desde los cantos de amor divino de los derviches giradores y la poesía de Rumi hasta el inicio del evangelio de Juan: “en el principio era el verbo“ ; desde las visiones de Rudolf Steiner acerca del origen musical del espíritu del hombre a los cantos llamados Ikaros de los chamanes de la Amazonia ; todas las sendas espirituales nos hablan del luminoso y poderoso canal espiritual que significa el sonido y la música para nosotros. En las antiguas comunidades originarias, la música, el canto y la danza, acompañaban todos los quehaceres cotidianos de la tribu. Cada cosa en el mundo tiene su propia frecuencia vibratoria.

Sería impensable la vida sin música. Todo lo que vibra es música:

galaxias girando, átomos en contínua danza, el crecimiento de la hierba en verano, la respiración de cada célula, el arrullo de una madre, todo es música.

La música, el sonido y la escucha profunda como caminos de meditación y realización, son naturales a todo ser humano.

Podemos conectarnos directa y sencillamente con aquella música especial, profunda, nacida de la conexión divina de quienes las crean y que funcionan como un vehículo para el espíritu, un espacio en la conciencia que posibilita la inmediata conexión con el campo espiritual, el espíritu no sólo recuerda su eternidad, su hogar sin principio ni final, sino que se encuentra concretamente en el reino del sonido creador, desde la luz hacia la luz, desde el amor hacia el amor.

El taller consiste en una serie de encuentros grupales donde se practican ejercicios con el cuerpo, la respiración, el movimiento y la energía, como así también practicas tendientes al desarrollo de la voz y a adquirir las herramientas del lenguaje musical, a través de una vivencia creativa.

La idea del encuentro es, primeramente, tener una experiencia práctica de ejercicios con el cuerpo y la respiración que posibilitan una relación profunda con el hecho de escuchar el paisaje sonoro y a nosotros mismos.

Vamos a ensayar posturas y movimientos específicos que generan una armonización general de meridianos y centros de energía, así como la integración entre el cuerpo físico y los cuerpos sutiles.

La apertura del centro laríngeo desde la vibración de sonidos puntuales, genera un registro no habitual de la percepción. La respiración y la audición son diferentes aspectos de una misma experiencia. De ésta forma podremos entregarnos desde una conciencia holística y dinámica, a la práctica meditativa, al canto y la música, a la danza y al libre fluir de nuestro espíritu en comunión con el universo y el mundo.